La distinción del queso Turrialba auténtico
El queso Turrialba es tan único que ostenta lo que se conoce como Denominación de Origen. Esta distinción se le otorga a un producto agroalimentario cuyas cualidades, reputación, forma de producción y características particulares se deben a su lugar de procedencia.
Es decir, el verdadero queso Turrialba se produce en Santa Cruz y existe un consejo regulador y certificador que otorga esta distinción, la cual ostenta con orgullo el queso fresco Del Guayabal.

El proceso de la denominación de origen para el queso Turrialba inició en el año 2000 con los estudios técnicos para caracterizar el producto, sus cualidades, historia, tradición y vínculo con el territorio.
Esta iniciativa es apoyada por el Instituto Nacional de Investigación y Transferencia en Tecnología Agropecuaria (INTA) con la cooperación financiera y técnica de la Universidad de Santiago de Compostela de España, la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID) y el Programa Hemisférico de la Agroindustria Rural (PRODAR) del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Gracias a este esfuerzo, los queseros de esta zona de Turrialba convirtieron su queso en el primer producto lácteo en obtener la denominación de origen en la región centroamericana.
El queso Turrialba auténtico tiene que ver con aspectos como clima, suelo, historia, utilización de técnicas tradicionales de producción y estándares de calidad específicos; esto le confiere una calidad y características particulares que lo diferencian de otros productos de su tipo.

Por su origen, se le concede un uso exclusivo del nombre geográfico a los productores que cumplan con estos requisitos. Así ha sucedido, por ejemplo, con productos como el tequila mexicano y el pisco peruano.
Sabor auténtico
Aparte del fresco aroma y exquisito sabor del queso Turrialba, se destaca la forma de producción artesanal que proviene de la tradición de campo de las tierras fértiles del volcán Turrialba, la alta calidad de la leche producida por las vacas jersey de la zona y la elaboración del queso con métodos de producción que datan del siglo XIX.
Esto representa todo un valor agregado y beneficio para los productores locales en una región donde la producción láctea representa la actividad económica más importante.
De acuerdo con datos de gobierno, en Santa Cruz y Santa Teresita existen más de 500 pequeñas fincas productoras, de las cuales dependen hasta 4 familias por finca. Más del 80% son empresas familiares heredadas de padres a hijos y nietos, donde todos los miembros aportan con su trabajo.
Al no poder otras empresas, productores o personas utilizar el nombre Turrialba si no pertenecen a esta región y siguen las normas técnicas de calidad e inocuidad en el proceso de producción de la leche y la fabricación del queso, su empacado y transporte, se les garantiza a los consumidores que el queso que llega a sus manos desde el ordeño es auténtico Turrialba.
También tienen la oportunidad de aportar a una cadena de producción y distribución con gran beneficio local, ser parte de una valiosa herencia cultural, esa que saboreamos desde chiquillos, y apoyar un patrimonio gastronómico nacional que destaca la identidad cultural turrialbeña como orgullo no solo para la región, sino para Costa Rica en general.
Esto es lo que ofrece Del Guayabal mediante su auténtico queso fresco Turrialba con denominación de origen.